La coliflor (Brassica oleracea cv. Botrytis) es una planta de la familia de las crucíferas. Entra en el grupo de plantas que cultivamos por su flor y a lo largo del tiempo se han ido seleccionando especies de coliflor primando la formación de una masa floral gruesa y compacta para el consumo. Son plantas de épocas frías, aun así, lo más importante es que el momento de floración no coincida con meses muy calurosos o con heladas. Se adaptan bien a diferentes pH, aunque prefieren suelos neutros (no se adaptan bien a suelos calizos), bien mullidos y abonados, y con una humedad regular en todo el ciclo de cultivo. Requiere aportes hídricos abundantes y regulares, manteniendo una humedad permanente. Cuando han formado la inflorescencia, no conviene regarlas por encima (aspersión), pues podrían estropearse por hongos o podredumbres.

Coliflor variedades

Uno de los hongos que afecta a la coliflor es el Mildiu. Éste hongo también afecta a otro tipo de crucíferas como son el brócoli, el rábano, los nabos,… Puede verse afectado por el hongo en cualquier estado de crecimiento. Sin embargo, debido a las condiciones que precisa de frío y humedad para desarrollarse, suele aparecer en estado de plántula y en plantas maduras. Produce en las hojas manchas de aspecto grasiento de diferentes tonalidades, que luego se vuelven marrones y se marchitan (Weinberger y Srinivasan, 2009).

Otro de los hongos causantes de podredumbre en la coliflor es Botrytis cinerea. Se trata de un hongo ascomiceto comúnmente conocido por ser el causante de la enfermedad del moho gris o podredumbre gris. Es considerado un hongo necrotrófico, es decir, que se alimenta y parasita el huésped produciendo toxinas y otros componentes que destruyen las células del mismo para que, de esta manera, pueda alimentarse de los restos de las células muertas (Veloso y van Kan, 2018). Su incidencia está muy condicionada a la existencia de condiciones favorables de humedad, lluvia y/o riegos excesivos o inadecuados y temperaturas relativamente frescas, por lo que no suele ser una enfermedad endémica, pero puede afectar directamente a la cantidad y a la calidad de la cosecha. El desarrollo de resistencias de Botrytis cinerea a fungicidas comunes y la tendencia a reducir el uso de pesticidas, está impulsando el esfuerzo para desarrollar nuevas alternativas de control (Yourman y Jeffers, 1999).

hongo mildiu en coliflor

La coliflor no se libra de las enfermedades bacterianas y si las condiciones de humedad y temperatura son las favorables pueden causar graves daños. Las bacterias más importantes que afectan a este cultivo son (Batabyal et al., 2016):

  • Xanthomonas
  • Pseudomonas
  • Erwinia
  • Rhodococus

Diversos estudios sobre la inducción de mecanismos de defensa en cucurbitáceas (Ji y Kuc, 1996), demuestran que las plantas infectadas por virus, hongos o bacterias, frecuentemente sintetizan una serie de proteínas relacionadas con la patogénesis (proteínas PR), cuya síntesis también puede ser inducida mediante tratamientos químicos o bajo situaciones de estrés (Benhamou, 1996). Las enzimas quitosanasa y la peroxidasa, presentes en muchas plantas, están implicadas en mecanismos de defensa de las plantas contra posibles patógenos. Se cree que las reacciones desencadenadas por estas enzimas actúan como inductores o activadores de otros mecanismos bioquímicos de defensa, como la producción de fitoalexinas o la lignificación de tejidos (Mauch y Staehlin, 1989).

El uso de compuestos naturales para el control de patógenos en plantas puede suponer una reducción significativa en el uso de fungicidas. Entre los llamados elicitores naturales, el quitosano presenta un gran potencial, por ser un compuesto biodegradable y por poseer actividad antimicrobiana y como inductor de defensas naturales (Benhamou, 1996; Ben-Shalom et al., 2002).

Dentro de nuestra innovadora línea de I + D “Biotecnología Defensiva Natural” hemos desarrollado Spiralis Long Life. Se trata de una solución fertilizante que incluye un complejo de ácidos orgánicos y péptidos seleccionados, relacionados con algas verdes y rojas, de rápida asimilación, que potencian el efecto bioprotector frente a diversos factores de estrés abiótico. Spiralis Long Life promueve la inducción y facilita la movilización de precursores de las defensas naturales de las plantas, potenciando de ese modo la síntesis de moléculas endógenas, con alta capacidad defensiva y con sistemia. Dicho de otro modo, Spiralis activa los mecanismos de defensa natural de las plantas y lo hace a través de dos mecanismos de acción:

  1. Cambios estructurales en la paredes celulares de las plantas a nivel de su lignificación, aumentando la síntesis y acumulación de calosa y lignina, constituyendo de este modo una barrera física frente al estrés abiótico.
  2. Inducción de la síntesis de moléculas endógenas con alta capacidad defensiva tales como tioninas, proteínas PR y fitoalexinas, entre otras, capaces de atacar la pared celular de ciertos agentes patógenos cuando estos intenten colonizar la planta. Es decir, previenen del daño antes de que este se produzca.

Spiralis Long Life es una fórmula de última generación con moléculas altamente compatibles con los tejidos vegetales que permiten su total e inmediata absorción (entre 1 y 8 horas) y cuyo efecto puede durar varias semanas.

Por otro lado, y dentro de la misma línea de “Biotecnología Defensiva Natural”, CULTISANO Cu es otro de nuestros productos más innovadores. Se trata de una combinación líquida de cobre quelatado con EDTA junto con quitosano. El quitosano es el principal derivado de la quitina, un polímero natural procedente del caparazón de los crustáceos, con propiedades de control sobre el desarrollo de determinadas bacterias y hongos. Además de activar mecanismos de autodefensa de las plantas (síntesis de proteínas PR, como por ejemplo las quitinasas), desde el punto de vista nutricional, estimula el desarrollo vegetal, retrasa su senescencia y alarga la vida productiva.

CULTISANO Cu aprovecha la sinergia entre el poder protector del cobre y la mejora de las defensas antifúngicas y antibacterianas inducidas por el quitosano, de forma que aporta dos frentes de acción:

  1. Interno: el cobre es un elemento involucrado en la autodefensa de las plantas y necesario para muchas funciones.
  2. Externo: las aplicaciones foliares de quitosano crean una capa protectora sobre la superficie que previene la colonización de agentes patógenos.

Tanto CULTISANO Cu como Spiralis Long Life, aplicados 10-15 días antes de la recolección, ayudan a alargar la vida postcosecha de los frutos.

Durante otoño-invierno de 2019-2020, el departamento de I+D+I de Cultifort, desarrolló un ensayo en Lebrija (Sevilla) para evaluar el efecto de Spiralis Long Life y Cultisano Cu en coliflor (Brassica oleracea cv Botrytis), como alternativas al uso de pesticidas para el control de podredumbres y mejora de la calidad de la cosecha y postcosecha, siendo productos no tóxicos, biodegradables, residuo cero, bioactivos y sin plazo de seguridad aplicable.

Figura 1. croquis del ensayo coliflor mildiu

Los tratamientos aplicados han sido:

A partir de la primera aplicación se realizaron controles semanales mediante el reconocimiento visual de imágenes vía satélite (acompañados de un reconocimiento visual in situ) que pudieran indicar diferencias en cada tratamiento evaluado respecto al crecimiento vegetativo o estado sanitario de las parcelas de ensayo.

A continuación se presentan las imágenes correspondientes a la última evaluación realizada, una semana antes de cosecha, donde se analizaron el crecimiento vegetativo (Figura 2), el contenido en clorofila (Figura 3) y la humedad (Figura 4).

Al inicio de las evaluaciones, se detectó una incipiente incidencia de mildiu en la parcela tratada con Cultisano Cu, que se detuvo tras este primer tratamiento.

 A  la vista de las Figuras 2 y 3, no pudieron establecerse diferencias respecto a crecimiento vegetativo y contenido en clorofila entre los tratamientos Sp y Cu, que presentaron una homegeneidad muy superior respecto al tratamiento T, donde se observaron grandes diferencias de los parámetros evaluados, probablemente como consecuencia de algún tipo de estrés abiótico sufrido en esta parcela sin tratar. Estos datos indican la capacidad del complejo algínico de Spiralis Long Life y del quitosano que contiene la formulación de Cultisano Cu para actuar como bioestimulantes del crecimiento vegetativo de las plantas además de su capacidad como elicitores de las autodefensas vegetales.

En cuanto al contenido de humedad, los tratamientos Sp y Cu presentaron los contenidos de humedad más altos frente al tratamiento T, tal y como se muestra en la Figura 4. Esto explicaría la mayor homogeneidad respecto al crecimiento vegetativo y contenido en clorofila ya que, una planta bien hidratada, a igualdad del resto de condiciones, será capaz de realizar más fotosíntesis y, por lo tanto, logrará mejores crecimientos vegetativos así como una mayor producción y de mejor calidad.

El comportamiento de los diferentes tratamientos evaluados mantuvo la misma tendencia desde el inicio hasta el final del ciclo del cultivo, manteniendo un óptimo estado sanitario.

La Tabla 2 muestra los valores de porcentaje de perdida de peso a lo largo del periodo de postcosecha de las pellas. A la vista de los resultados, se observó un comportamiento similar de los tratamientos Spiralis Long Life y Cultisano Cu frente a la perdida de peso, resultando más evidente a nivel visual una mejor conservación en el tratamiento Cu, donde el aspecto de la pella un mes después de cosechada era mejor que el de Sp. El tratamiento Testigo mostró un porcentaje de perdida de peso mayor que el resto de tratamientos, resultando igualmente el tratamiento con peor aspecto visual tal y como muestra la Figura 5.

Por lo tanto podemos concluir lo siguiente:

  1. Los tratamientos con Spiralis Long Life y Cultisano Cu fueron capaces de mantener la sanidad de la coliflor desde el primer tratamiento aplicado hasta la maduración de la cosecha.
  2. Desde la primera aplicación, las parcelas tratadas con Spiralis Long Life y Cultisano Cu presentaron un buen crecimiento vegetativo y contenido en clorofila óptimo, superiores a los obtenidos en el tratamiento Testigo.
  3. El contenido de humedad fue superior en las parcelas tratadas con Spiralis Long Life y Cultisano Cu.
  4. En cuanto a la vida postcosecha de las pellas, los tratamientos Sp y Cu presentaron mejor comportamiento que T, que fue el tratamiento que perdió un mayor porcentaje de peso, concretamente un 10% más que el resto. Visualmente, Cultisano Cu fue el tratamiento con mejor aspecto al final del periodo de evaluación de postcosecha.

Para consultar referencias bibliográficas envía un e-mail a info@cultifort.com.