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Como ya es habitual en los últimos años, miles de naranjos y mandarinos se han quedado sin cosechar, dejando que la fruta caiga al suelo por los costes que suponen pagar para recolectarla. Pero la fruta que queda en el árbol tiene un efecto inhibidor en la brotación de primavera pudiendo repercutir negativamente en la cosecha siguiente. En este artículo explicamos los beneficios del tratamiento con nuestro bioestimulante BVC 2021 para lograr una brotación más satisfactoria.

La brotación de primavera y la posterior floración son procesos fisiológicos clave en los cítricos para alcanzar mayor eficiencia productiva y de calidad de los frutos, al tratarse de las primeras etapas del proceso productivo.

Los factores que influyen en la brotación son, por un lado la especie y variedad del cítrico en cuestión, el clima, la cantidad y tiempo de permanencia del fruto en el árbol. Este último factor es el que mayor influencia tiene en la brotación y, por tanto, en la posterior floración.

La presencia de frutos en el árbol promueve la síntesis de giberelinas y su transporte a las yemas, impidiendo la brotación y alterando su diferenciación. De esta manera se inhibe también la floración, estando inversamente relacionada con el tiempo de permanencia del fruto en el árbol. Por otro lado, la presencia de los frutos sin recolectar, también trae problemas por agotamiento y disminución de reservas para la siguiente producción.

Por todo esto, la brotación de primavera es el momento más importante del inicio de nuevo ciclo de cultivo, y por tanto es muy recomendable que tras la tirada de la fruta en el suelo se apliquen soluciones estimulantes.

En este sentido, en Cultifort contamos con BVC 2021, un bioestimulante cuya completa e interesante composición a base de aminoácidos libres, nitrógeno, potasio, algas marinas y azúcares reductores hace que sea un producto muy versátil que ofrece múltiples posibilidades de uso, favoreciendo el desarrollo de las plantas en todos sus estados fenológicos.

La acción conjunta de los aminoácidos, nitrógeno y azúcares reductores, favorece la síntesis de proteínas e hidratos de carbono y promueve el inicio de la actividad fisiológica de la planta, estimula la formación de hojas y flores, mejora la calidad de los frutos y adelanta la maduración. Aumenta la resistencia a temperaturas bajas y condiciones meteorológicas adversas.

Además, las algas marinas incluidas en BVC 2021 contienen sales minerales, vitaminas, aceites esenciales, proteínas y trazas de citoquininas; imprescindibles en la división celular y formación de nuevos tejidos, con importante participación en la síntesis de proteínas. Tienen influencia en la dominancia apical, ejercen un control multifactorial en la floración y retrasan la senescencia foliar. Participa en el proceso de la maduración de los frutos, pueden influir en la coloración de los mismos debido a su contenido en carotenoides.

Con BVC 2021 se estimula una brotación en cítricos sana y vigorosa, con el objetivo de conseguir una buena y equilibrada  primera floración, mejorando la calidad de los frutos.

 

Aplicado en prefloración, BVC 2021 contribuirá a la obtención de un mayor número de botones florales y a que éstos sean más viables. La dosis recomendada en esta etapa fenológica es de 200 cc/hl.

En floración, BVC 2021 aumenta la viabilidad de polen y ovarios, mejorando el cuajado. Además presenta una excelente sinergia con FOLIQUINO, un producto certificado para Agricultura Ecológica por el CAAE, a base de lignosulfonato de aluminio con manganeso y zinc.

Esta combinación, aplicada al inicio de la floración, aumenta notablemente el número de hojas y flores, siendo un procedimiento efectivo para el control de problemas de alternancia de producción. La dosis de aplicación en esta etapa es de 200 cc/hl de BVC 2021 + 400 cc/hl de FOLIQUINO.

Siguiendo estas recomendaciones se podrá lograr una correcta brotación y floración que contribuirá a alcanzar mayores y uniformes rendimientos.

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