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Aunque comúnmente se denomina níspero japonés (Eriobotrya japonica), este frutal  tiene su origen en China. Desde allí fue expandiéndose por todo el continente asiático, y en el siglo XVIII llegó a Europa, adaptándose con facilidad en algunas regiones del Mediterráneo con temperatura media anual superior a los 15ºC. Esta buena aclimatación se debió a que el níspero es un frutal moderadamente resistente al frío, que no necesita acumular horas-frío para florecer.

Níspero en flor en una parcela de la comarca valenciana de la Safor (21/11/2018)

A nivel mundial, los principales productores de níspero son Japón, Argelia, India y Brasil.

En España, la principal provincia productora es Alicante con una superficie de 1.500 ha y 20.000 toneladas; le sigue Granada con 650 ha y 6.000 toneladas y Málaga con 300 ha y 3.000 toneladas.

El níspero es un cultivo muy interesante por cubrir el hueco entre las últimas naranjas y los frutales de hueso. No obstante, presenta una serie de limitaciones  que pueden producir mermas notables en la producción.

 

Según la Cooperativa Agrícola Ruchey de Callosa d’En Sarrià (Alicante) la última campaña, que tuvo lugar durante la pasada primavera, estuvo marcada por un retraso debido a las bajas temperaturas y una reducción de la producción del 10%.

El viento también puede reducir considerablemente la producción, por lo que la mayoría de las parcelas se encuentran bajo malla.

La mancha púrpura es una alteración fisiológica que afecta a la piel del níspero depreciándolo comercialmente. Aparece en la etapa de maduración, entre marzo y abril,  cuando se dan condiciones meteorológicas que producen un desequilibrio hídrico en la planta. La carencia de calcio y zinc también pueden contribuir al desarrollo de esta fisiopatía. Aunque en la actualidad esta alteración está bastante controlada gracias a los nuevos cultivares más resistentes, es recomendable el aporte de calcio.

Los siguientes tratamientos Cultifort, como complemento al abonado básico con NPK que se le debe administrar al níspero, contribuirán a lograr una nutrición equilibrada del cultivo.

El níspero es una especie muy sensible a la salinidad y a la asfixia, ya que su sistema radicular es muy superficial. Los suelos para este cultivo deben presentar un buen drenaje y un pH neutro.

Anuncio de MICROVITAL – L para la campaña del níspero 1987.

Con MICROVITAL-L, además de aportar magnesio y los principales micronutrientes (B, Fe, Mn y Zn), se mejora la estructura del suelo al aumentar la velocidad de infiltración, el contenido en Materia Orgánica, y la Capacidad de Intercambio Catiónico. Asimismo, las moléculas flavonoides contenidas en MICROVITAL-L favorecen la germinación de esporas y colonización radicular de ciertos hongos micorrícicos.

AMACOL, es una formulación de aminoácidos con azúcares reductores, de rápida asimilación foliar. Su aplicación estimula el desarrollo de raíces, mejora la floración y el cuajado, ayuda al engorde de los frutos y promueve la resiliencia en la planta, mejorando su respuesta frente a situaciones de estrés.

FERKOLOR es una solución líquida de potasio y calcio, neutra y estable que mejora la calidad de la fruta, el contenido en azúcares y la firmeza de la piel, previniendo así la aparición de la mancha púrpura.

El níspero tiene un sistema radicular superficial, por lo que a veces la absorción de ciertos elementos móviles como el potasio se ve dificultada. Con la aplicación de FERKOLOR se facilita la absorción foliar de este importante nutriente.

Con MANZIFORT aportamos altas concentraciones de manganeso y Zinc, este último importante, junto con el calcio, para prevenir la mancha púrpura.

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