1. Antecedentes

Las altas temperaturas y radiación que nos ofrecen los veranos de estas últimas campañas, hacen necesario tener que mirar por el cuidado y salud de su suelo agrícola, ya que a medida que se palie la sequedad y por tanto compactación excesiva, se estará garantizando en parte su integridad físico-química relacionada a su capacidad de intercambio catiónico y salud relacionada con su relación C/N y por deriva de la actividad de su microbiota positiva.

 

2. Medidas basadas en buenas prácticas agrícolas

  • Adaptación del sistema de riego a condiciones del terreno y a los cultivos establecidos en el, pudiendo implantar zanjas y áreas de retención en el caso de que su tipología sea propensa a sufrir escorrentía, en caso de tener cierta pendiente.
  • Favorecer la generación de cubierta vegetal, reduciendo la escorrentía además de paliar las inclemencias por calor, radiación y aire sobrecalentado, reduciendo riesgos de incipiente erosión.
  • Evitar el laboreo y volteo del suelo, ya que supone incrementar su exposición a la erosión.
  • Evitar la compactación del suelo mediante cultivos cubierta, evitando compactación interna, mediante variedades de rápido crecimiento, con raíces que fomenten la oxigenación del terreno y permitan la regeneración óptima de sus niveles nutricionales y materia orgánica.
  • Evitando el uso en la medida de lo posible de la maquinaria pesada.
  • Empleo de formulados regeneradores del suelo que permitan la floculación y maximicen en ciertos niveles la fluidez de agua y aire en el mismo.

3. Propuesta Cultifort

Desde CULTIFORT se propone la formulación líquida de moléculas orgánicas de origen vegetal con magnesio y microelementos. Esto contribuye a mejorar la estructura del suelo, reducir la salinidad, desbloquear la absorción de nutrientes, favorecer la actividad microbiana y aumentar la capacidad de intercambio catiónico de macro y micro nutrientes. También actúa como agente quelatante natural.

MICROVITAL-L, gracias a sus moléculas flavonoides, mejora el complejo arcillo-húmico, reduce la compactación del suelo sin deteriorarlo, favorece la Capacidad de Intercambio Catiónico (CIC) además de la estructura física mejorando la fluidez de agua y oxígeno a través de sus poros y floculando arcillas y superar situaciones de estrés abiótico por su alta capacidad anti oxidativa.

Los polifenoles actúan dentro de la planta ejerciendo una función de señalización celular en condiciones de estrés abiótico. Algunos fenoles actúan como agentes estabilizadores de membranas celulares, interactuando con fosfolípidos asimétricos y formando complejos con componentes específicos de membrana, de esta forma ayudan a mantener el grado de fluidez.

Estos antioxidantes actúan conjuntamente reduciendo los niveles de especies reactivas del oxígeno (ROS) en los cloroplastos, contribuyendo así a mantener un estado adecuado y a mantener la estructura y función de las membranas tilacoidales.

Microvital-L: Prebiótico activador del suelo

 

Además, la acción sinérgica de estos compuestos favorece una respuesta fisiológica más equilibrada de la planta frente a episodios de altas temperaturas, sequía o elevada radiación solar, situaciones cada vez más frecuentes en nuestras condiciones climáticas. Al reducir el estrés oxidativo, se optimiza la eficiencia fotosintética y se mejora la asimilación de nutrientes, lo que se traduce en cultivos más vigorosos y resilientes.

Impacto en la microbiota y fertilidad del suelo

La incorporación de moléculas orgánicas de origen vegetal no solo actúa a nivel estructural y fisiológico, sino que también estimula la actividad de la microbiota beneficiosa del suelo. Un entorno edáfico con mejor aireación, mayor estabilidad estructural y adecuada disponibilidad de nutrientes favorece el desarrollo de microorganismos implicados en:

  • Mineralización de la materia orgánica.

  • Fijación y solubilización de nutrientes.

  • Mejora de la relación C/N.

  • Incremento de la capacidad de intercambio catiónico (CIC).

Este equilibrio biológico es clave para mantener la fertilidad a medio y largo plazo, especialmente en suelos sometidos a estrés térmico y déficit hídrico.

Beneficios agronómicos observados

La aplicación continuada de este tipo de formulaciones contribuye a:

  • Reducir problemas de salinidad y bloqueos nutricionales.

  • Mejorar la estructura física del suelo, favoreciendo la infiltración y retención hídrica.

  • Disminuir la compactación y mejorar la porosidad.

  • Incrementar la tolerancia del cultivo frente a condiciones adversas.

  • Favorecer un desarrollo radicular más profundo y eficiente.

Todo ello permite avanzar hacia un modelo de manejo más sostenible, donde la prevención y regeneración del suelo se convierten en herramientas estratégicas para asegurar la productividad.

4. Conclusión

Ante escenarios de veranos cada vez más extremos, el cuidado integral del suelo deja de ser una recomendación para convertirse en una necesidad agronómica. La combinación de buenas prácticas agrícolas junto con soluciones técnicas específicas orientadas a la regeneración estructural y biológica del suelo permite mantener su funcionalidad, proteger la microbiota positiva y garantizar una nutrición vegetal eficiente.

Invertir en la salud del suelo es invertir en la estabilidad, calidad y rentabilidad de las explotaciones agrícolas presentes y futuras.